La mirada de SafiaS puesta en lo vincular entre la persona sorda, sus familiares de referencia y la LSA, ya que el vínculo es el motor que posibilita el lenguaje necesario para el despliegue de pensamiento, base de interacciones sociales y desarrollos evolutivos necesarios. La LSA es la red que permite entretejer emociones, bases sólidas que posibilitan la inclusión familiar como pilares para la posterior inclusión social y educativa.
Cuando nace un niño sordo en una familia oyente, parte de la labor enorme que hay que hacer es acercarlo a la comunidad sorda y que ésta también pueda acompañar a la familia y transmitir su experiencia positiva de ser sordo. Esto posibilita un contacto y un baño lingüístico más allá de las decisiones respecto de los equipamientos. Ese "ser Sordo" con S mayúscula, no como portador de una discapacidad, sino como una parte de una comunidad con una herencia lingüística y cultural.
Entonces, cada vez más, debemos pensar en que desde el área de salud de los referentes sordos se articulen en intervenciones que permitan un contacto comunicativo, dentro del contexto del hogar o por fuera de él. Así se acerca a las familias a la lengua, la cultura y una subjetividad no discapacitada. No es con una serie de pautas, ya que es cada niño, niña, adolescente sordo y ese contexto que lo rodea. Desde allí debiera ser posible la intervención del referente, es por esto que ubicamos a SafiaS como entramador entre las familias y la comunidad sorda, ya que de otra manera no se encuentran tempranamente.